La gobernadora del Estado de México llega a la mitad de su administración con una aprobación superior al 66%, pero también con un gabinete muy diferente al que inició funciones en 2023.
El gobierno de Delfina Gómez Álvarez se encuentra ante una nueva etapa. A casi tres años de haber iniciado su administración, la gobernadora mexiquense ha realizado una importante cantidad de movimientos en secretarías, organismos y áreas estratégicas, y todo apunta a que los ajustes todavía no terminan.
Después de su Tercer Informe de Gobierno, programado para el 30 de septiembre, podrían concretarse nuevas modificaciones en distintos niveles de la administración estatal.
La propia gobernadora ha anticipado que habrá cambios donde sean necesarios, una declaración que abre la puerta a relevos no solamente en las secretarías, sino también en direcciones y coordinaciones.
El escenario resulta particularmente interesante porque los movimientos no parecen haber afectado de manera significativa la imagen pública de la mandataria.
Delfina Gómez mantiene una aprobación elevada
Una medición estatal de FactoMétrica ubicó en 66.8% la aprobación de Delfina Gómez durante agosto, después de registrar 66.5% en mayo, 66.7% en junio y 67.2% en julio.
Aunque el último dato representa una ligera disminución respecto al mes anterior, la tendencia general muestra un nivel de respaldo considerable para una administración que se encuentra en la segunda mitad de su sexenio.
La valoración positiva también se extiende a algunas áreas de gobierno. El empleo y desarrollo económico alcanzaron 65.5%, mientras que los programas sociales registraron 64%.
La seguridad, uno de los asuntos más sensibles para los mexiquenses, obtuvo una valoración de 51.2%.
El gobierno estatal, por su parte, ha reportado una reducción de 30% en los delitos de alto impacto durante el primer semestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior.
Estos datos ayudan a explicar una paradoja política: el gabinete ha cambiado considerablemente, pero la gobernadora conserva un respaldo importante.
Y aquí aparece una pregunta que no debería pasar desapercibida: ¿los ciudadanos están aprobando al equipo de gobierno o principalmente a la figura de Delfina Gómez?
Un gabinete que ya no es el mismo de 2023
Cuando Delfina Gómez asumió la gubernatura en septiembre de 2023, su equipo combinó personajes provenientes de Texcoco, perfiles técnicos, colaboradores vinculados con la administración federal y representantes de los partidos que integraron la coalición electoral.
Tres años después, buena parte de esa fotografía política ha desaparecido.
Al menos seis de las 16 secretarías han tenido cambios en su titularidad, mientras que también se han renovado posiciones en organismos como la Comisión del Agua del Estado de México, la Junta de Caminos y el ISSEMyM.
Incluso el entorno más cercano de la gobernadora ha sido modificado con cambios en la Secretaría Particular, la oficina privada, logística y comunicación.
Esto permite observar una característica particular de la administración de Delfina: no ha optado por una gran sacudida de gabinete en un solo momento, sino por una renovación gradual.
Seguridad: el relevo que sí modificó la estrategia
Uno de los cambios más relevantes ocurrió en la Secretaría de Seguridad.
Andrés Andrade Téllez dejó el cargo en junio de 2024, apenas nueve meses después del comienzo del sexenio. En su lugar llegó Cristóbal Castañeda Camarillo, militar retirado y con experiencia previa al frente de la seguridad pública en Sinaloa.
El cambio significó una apuesta por un perfil con experiencia operativa y una mayor coordinación con instituciones federales y la Fiscalía mexiquense.
Durante su gestión se puso en marcha la Operación Enjambre, estrategia mediante la cual fueron investigados y detenidos servidores públicos municipales señalados por posibles vínculos con grupos criminales.
La inseguridad, sin embargo, sigue siendo uno de los principales reclamos sociales.
Por ello, la pregunta no es únicamente si hubo un cambio de secretario, sino si los ciudadanos perciben realmente una diferencia en las calles.
Finanzas: menos ruido, más resultados por comprobar
Otro relevo importante ocurrió en la Secretaría de Finanzas.
Paulina Moreno García dejó el cargo en noviembre de 2024 y fue sustituida por Óscar Flores Jiménez, un perfil con experiencia en administración pública, presupuesto y fiscalización.
El cambio buscó imprimir mayor orden a una de las áreas más importantes para cualquier gobierno.
Pero las finanzas públicas no pueden evaluarse solamente por la ausencia de conflictos.
La verdadera prueba está en indicadores como el comportamiento de la deuda, el pago a proveedores, los ingresos propios, el gasto ejercido, las transferencias a organismos y las observaciones realizadas por los órganos fiscalizadores.
En otras palabras: que una Secretaría deje de generar titulares negativos no significa necesariamente que ya esté funcionando de manera óptima.
Agua: una de las cuentas pendientes
El sector hídrico también experimentó una transformación.
Pedro Moctezuma Barragán dejó la Secretaría del Agua en marzo de 2025 después de manifestar públicamente diferencias respecto al respaldo que recibía su proyecto.
Su sustituto, José Arnulfo Silva Adaya, llegó con un perfil más enfocado en infraestructura y operación.
El cambio representó también una modificación en la visión de la política hídrica estatal.
Sin embargo, el verdadero examen no está en quién ocupa la oficina, sino en si hay agua suficiente y constante en las viviendas mexiquenses.
Reducción de fugas, mantenimiento de infraestructura, recuperación de acuíferos, saneamiento y coordinación con los organismos municipales son algunos de los problemas que siguen sobre la mesa.
Porque en materia de agua, un discurso técnico puede explicar mucho, pero abrir la llave y encontrar agua explica todavía más.
Movilidad: entre la negociación y la transformación
Daniel Sibaja dejó la Secretaría de Movilidad en enero de 2026, después de una gestión marcada por conflictos con transportistas y cuestionamientos sobre la modernización del sector.
Su lugar fue ocupado por Juan Hugo de la Rosa, exalcalde de Nezahualcóyotl y político con amplia experiencia territorial.
La apuesta parece clara: sustituir un perfil de mayor exposición pública por alguien con experiencia en negociación política y conocimiento de las estructuras municipales y transportistas.
Pero aquí también existe un riesgo.
La capacidad de negociar puede ayudar a ordenar el transporte, aunque también puede terminar reproduciendo acuerdos que durante décadas han impedido una transformación profunda.
Los usuarios serán quienes determinen si el cambio realmente funcionó.
¿Habrá mejores unidades, rutas más eficientes y mayor seguridad o solamente nuevos acuerdos entre autoridades y concesionarios?
Salud y los problemas que siguen esperando solución
En abril de 2026, Macarena Montoya Olvera dejó la Secretaría de Salud y fue sustituida por Celina Castañeda de la Lanza.
El relevo ocurrió en un sector particularmente complicado por problemas de abasto, inconformidades laborales, dificultades hospitalarias y la transición hacia IMSS-Bienestar.
La nueva titular tiene experiencia dentro del sector, pero todavía deberá demostrar que puede convertir ese conocimiento en resultados.
Medicamentos disponibles, tiempos de atención, infraestructura hospitalaria y condiciones laborales serán algunos de los indicadores que permitan evaluar si el cambio fue suficiente.
También cambiaron organismos estratégicos
Los movimientos no se limitaron al gabinete legal.
La Comisión del Agua del Estado de México renovó a su titular y posteriormente realizó cambios en varias de sus direcciones generales.
La Junta de Caminos también tuvo una modificación en su conducción, mientras que el ISSEMyM renovó a su titular en mayo de 2026.
Estos organismos pueden tener menor visibilidad política que una secretaría, pero manejan asuntos fundamentales para los ciudadanos: agua, carreteras, servicios, pensiones, atención médica y obra pública.
Por eso, los cambios en estas áreas podrían terminar siendo incluso más importantes para la vida cotidiana que algunos relevos de secretarios.
Educación: cambió buena parte de la estructura, pero no el titular
Uno de los casos más llamativos es la Secretaría de Educación.
Miguel Ángel Hernández Espejel continúa al frente, aunque durante 2026 se realizaron cambios importantes en áreas de la estructura educativa después de que se detectara una presunta red de personas que cobraban sin cumplir con las funciones correspondientes.
Las modificaciones alcanzaron subsecretarías y direcciones relacionadas con educación básica, educación superior y Conalep.
Aquí surge una cuestión política relevante: si el problema se encontraba en la estructura, ¿era suficiente con cambiar a los funcionarios debajo del secretario o también debía revisarse la permanencia del titular?
La respuesta corresponderá a la gobernadora y, eventualmente, a los resultados de las investigaciones.
Medio Ambiente enfrenta uno de los mayores desafíos
La Secretaría de Medio Ambiente también se encuentra bajo escrutinio después de investigaciones contra funcionarios por su presunta participación en una red de extorsión relacionada con verificentros, gasolineras y gaseras.
Hasta ahora, la información disponible no implica penalmente a la titular de la dependencia, Alhely Rubio Arronis.
Sin embargo, existe una diferencia entre responsabilidad penal y responsabilidad política.
Cuando una estructura irregular presuntamente puede operar durante un periodo prolongado dentro de una dependencia, también debe revisarse la eficacia de los controles internos.
La pregunta es inevitable:
¿Cómo pudo funcionar una presunta red de esta magnitud sin que los mecanismos de vigilancia institucional la detectaran antes?
Este podría ser uno de los asuntos que determinen si después del informe llega un ajuste más profundo.
Delfina también modificó su círculo de confianza
Los cambios alcanzaron incluso las oficinas más cercanas a la gobernadora.
La Secretaría Particular y otras áreas vinculadas directamente con la agenda, comunicación y logística de Delfina Gómez han tenido movimientos.
Aunque estos puestos suelen recibir menos atención que las secretarías, tienen una enorme influencia en la operación política de una gubernatura.
Quien controla la agenda controla buena parte del acceso a la mandataria. Quien organiza la información determina qué asuntos llegan a su escritorio y cuáles pueden esperar.
Por eso, renovar el círculo cercano puede ser una señal de que la gobernadora busca terminar el sexenio con un equipo propio y con mayor control sobre la operación cotidiana.
¿Cambios administrativos o preparación para 2027?
El momento en que ocurrirán los próximos movimientos tampoco es menor.
Después del Tercer Informe comenzará a tomar mayor fuerza el escenario electoral de 2027, cuando se renovarán los 125 ayuntamientos y el Congreso del Estado de México.
Eso significa que algunos funcionarios podrían dejar sus cargos para buscar candidaturas, mientras que otros movimientos podrían responder a la necesidad de reorganizar fuerzas dentro de Morena y sus aliados.
La frontera entre una decisión administrativa y una decisión política puede volverse cada vez más difícil de distinguir.
Un funcionario puede salir porque no cumplió resultados, porque necesita competir por otro cargo o porque su grupo político requiere una nueva posición.
¿Dónde termina la evaluación de gobierno y dónde comienza el reacomodo electoral?
La fortaleza de Delfina también aumenta la responsabilidad
Delfina Gómez llega a la mitad de su sexenio con una ventaja política importante: mantiene niveles elevados de aprobación y no parece estar pagando un costo significativo por los constantes movimientos de su administración.
Eso le da margen para corregir.
Pero también eleva la responsabilidad.
Si una gobernadora cuenta con suficiente respaldo ciudadano para modificar a su equipo, resulta razonable esperar que utilice esa capacidad para resolver los problemas más importantes, no solamente para redistribuir posiciones.
El próximo paquete de cambios permitirá conocer qué está buscando realmente.
Si se intervienen áreas con problemas, se revisan estructuras, se corrigen controles y se exigen resultados, estaremos ante una auténtica evaluación del gobierno.
Si los movimientos se concentran en posiciones menores o responden principalmente a la preparación electoral de 2027, el mensaje será distinto.
¿Con quién quiere terminar Delfina Gómez su sexenio?
La gobernadora inició su administración con un gabinete construido para representar una coalición política.
Tres años después, queda poco de aquella fotografía.
Los relevos en Seguridad, Finanzas, Agua, Movilidad, Salud y distintos organismos muestran que Delfina Gómez ha ido construyendo un gobierno diferente al que recibió en 2023.
Ahora viene una nueva prueba.
Después de su tercer informe, los cambios permitirán responder una pregunta fundamental: ¿Delfina Gómez está ajustando su gobierno para hacerlo más eficiente o está preparando el tablero político rumbo a 2027?
La respuesta no estará en los nombramientos, sino en los resultados que produzcan. Porque a mitad de un sexenio ya no basta con prometer que las cosas cambiarán. La ciudadanía tiene derecho a preguntar qué cambió realmente y qué sigue exactamente igual.







