La reactivación de la ruta Temoaya–Toreo por parte de Flecha Roja no ha sido suficiente para resolver los problemas de movilidad que enfrentan diariamente cientos de habitantes del norte del Estado de México. Aunque el servicio volvió a operar tras haber sido suspendido días atrás, usuarios aseguran que los horarios limitados, los retrasos y la escasez de opciones de transporte continúan afectando sus traslados.
Flecha Roja restablece el servicio tras las inconformidades
Luego de que la empresa suspendiera temporalmente la ruta San Pedro-Temoaya-Naucalpan el pasado 1 de julio, este lunes anunció el regreso de las corridas, una decisión que llegó después de las múltiples quejas expresadas por los usuarios.
Sin embargo, habitantes de municipios como Temoaya, Xonacatlán y Otzolotepec consideran que el restablecimiento del servicio no resuelve el problema de fondo, ya que la oferta de transporte hacia la zona de Toreo, uno de los principales puntos de conexión con la Ciudad de México, continúa siendo limitada.
A través de redes sociales, diversos pasajeros señalaron que dependen prácticamente de una sola empresa para llegar a sus centros de trabajo, escuelas o servicios médicos, por lo que cualquier modificación en las rutas impacta directamente en su vida cotidiana.
Estos son los horarios de la ruta Temoaya-Toreo
De acuerdo con la información difundida por la empresa, el servicio operará únicamente en horarios específicos.
Las salidas desde Temoaya serán a las 4:40, 5:40, 6:40 y 7:40 horas, mientras que los viajes de regreso desde Toreo estarán disponibles a las 16:00, 17:00, 18:00 y 19:00 horas.
Para quienes abordan en Xonacatlán, el paso estimado de las unidades será aproximadamente media hora después de salir de Temoaya, por lo que los horarios considerados son 5:10, 6:10, 7:10 y 8:10 horas.
Usuarios denuncian retrasos en las corridas
Además del número reducido de viajes, pasajeros afirman que las unidades frecuentemente no respetan los horarios anunciados.
Los retrasos, aseguran, provocan que muchas personas lleguen tarde a sus empleos, consultas médicas o compromisos importantes, lo que ha generado un creciente descontento entre quienes utilizan diariamente esta ruta.
Los usuarios consideran que la incertidumbre sobre la hora real de paso de los autobuses dificulta la planeación de sus traslados y aumenta los tiempos de espera.
Los taxis colectivos siguen siendo la principal alternativa
Ante la falta de rutas suficientes entre Temoaya, Otzolotepec y Xonacatlán, muchos habitantes recurren a los taxis colectivos para completar sus recorridos.
Aunque este tipo de transporte ha sido cuestionado en distintas ocasiones por operar, en muchos casos, fuera de un esquema completamente regular, para cientos de personas representa la única opción disponible para desplazarse entre estos municipios y posteriormente abordar un autobús hacia la Ciudad de México.
Usuarios señalan que este sistema implica realizar varios transbordos y asumir un gasto adicional, además de incrementar considerablemente el tiempo de traslado.
Las inconformidades no se limitan a Flecha Roja. Pasajeros que utilizan la empresa La Montaña, la otra opción disponible hacia Toreo desde la región, también han expresado preocupación por las condiciones de algunas unidades.
Entre los reportes más frecuentes destacan fallas mecánicas durante los recorridos, averías que obligan a detener los viajes y la percepción de falta de mantenimiento en algunos autobuses.
Estas situaciones, afirman los usuarios, generan incertidumbre y complican aún más la movilidad diaria.
Habitantes piden mayor competencia en el transporte público
Frente a este panorama, habitantes de Temoaya, Xonacatlán y Otzolotepec hicieron un llamado a las autoridades estatales para analizar la incorporación de nuevas empresas de transporte que amplíen la oferta de rutas hacia la Ciudad de México.
Consideran que depender de un número reducido de concesionarios limita las opciones para los pasajeros y deja a miles de personas vulnerables ante cambios de horarios, suspensiones del servicio o problemas operativos, afectando su acceso al trabajo, la educación y los servicios de salud.







