La aparición y crecimiento de grietas y hundimientos en distintas zonas de Toluca mantiene en alerta a decenas de familias. De acuerdo con vecinos afectados, al menos 25 viviendas han registrado daños estructurales durante el último año y medio, aunque aseguran que el deterioro se ha acelerado considerablemente en los últimos tres meses.
Los habitantes señalan que las fisuras ya no son simples cuarteaduras superficiales, sino fracturas que atraviesan muros completos y ponen en riesgo la estabilidad de las construcciones. En algunos inmuebles ha sido necesario instalar apuntalamientos para evitar un posible derrumbe.
Uno de los casos más preocupantes se encuentra en el barrio de Santa Clara, donde los propietarios reportan grietas de varios centímetros de ancho que cruzan paredes de adobe de gran espesor. Según los dictámenes particulares que han solicitado, los daños representan un riesgo estructural importante, lo que los obligó a reforzar temporalmente la vivienda para proteger a su familia.
Además de las afectaciones en muros, las viviendas presentan filtraciones severas durante la temporada de lluvias, daños en techos, habitaciones, baños y áreas comunes, lo que ha incrementado significativamente los gastos de reparación.
Reparaciones representan una fuerte carga económica
Los propietarios afectados aseguran que las soluciones estructurales tienen costos elevados que resultan difíciles de asumir. Algunos vecinos han desembolsado decenas de miles de pesos únicamente para realizar trabajos de apuntalamiento e impermeabilización, mientras que las reparaciones definitivas podrían superar varios cientos de miles de pesos.
A esta situación se suma la pérdida del valor comercial de las propiedades. Los habitantes consideran prácticamente imposible vender una vivienda ubicada en una zona donde el terreno continúa desplazándose y existe incertidumbre sobre la evolución del problema.
El temor principal es que los hundimientos continúen avanzando y provoquen un colapso parcial de las viviendas o incluso la formación de un socavón que ponga en riesgo la integridad de las familias.
Los habitantes señalan que han buscado apoyo del Ayuntamiento de Toluca para conocer las causas de las grietas y obtener soluciones, pero afirman que la respuesta oficial ha sido insuficiente.
De acuerdo con los vecinos, personal de Protección Civil Municipal ha realizado recorridos en algunas viviendas; sin embargo, aseguran que todavía no existe un estudio técnico especializado que determine el origen de los hundimientos.
Los afectados también rechazan la postura de las autoridades municipales que consideran los daños como superficiales, pues sostienen que las grietas continúan creciendo y comprometen elementos estructurales de las construcciones.
La incertidumbre aumenta ante la posibilidad de que el fenómeno esté relacionado con factores geológicos, movimientos del subsuelo o incluso con la extracción de agua de los mantos freáticos, situación que podría agravar los riesgos durante un sismo.
La UNAM investigará el origen de las grietas en Toluca
Ante la preocupación creciente, especialistas del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México realizarán un estudio técnico para analizar las distintas capas del subsuelo de Toluca y determinar qué está provocando las grietas y hundimientos detectados en diversas colonias de la capital mexiquense.
El proyecto surgió tras la aparición de una importante fractura cercana al Hospital de Gineco-Obstetricia del IMSS y formará parte de la actualización del Atlas de Riesgo y del Plan de Desarrollo Municipal.
La investigación tendrá una duración aproximada de ocho meses una vez firmado el convenio entre el Ayuntamiento de Toluca y la universidad. Los resultados serán públicos e integrarán el Sistema de Información Geográfica de Toluca (SIGTol), herramienta que permitirá contar con información técnica para orientar futuros desarrollos urbanos y establecer criterios de construcción acordes con las características del subsuelo.
Mientras avanzan los estudios científicos, las familias afectadas continúan enfrentando el deterioro progresivo de sus viviendas y la incertidumbre sobre la seguridad de permanecer en ellas.
Los vecinos esperan que las investigaciones permitan identificar las causas reales del fenómeno y que, con base en evidencia técnica, se implementen medidas para reducir los riesgos y proteger tanto el patrimonio como la integridad de quienes habitan estas zonas de Toluca.







