A un mes del arranque del programa de rehabilitación de las principales vialidades de Toluca, los efectos colaterales de las obras ya se sienten con fuerza entre vecinos y comerciantes. El polvo generado por el retiro de la carpeta asfáltica se ha convertido en un problema cotidiano en diversas zonas del norte y oriente de la ciudad, justo en el contexto de los preparativos rumbo al Mundial de Futbol 2026.
Obras viales necesarias, pero con impactos inmediatos
El proyecto fue presentado como una intervención integral para atender el deterioro acumulado durante años en avenidas clave como José López Portillo, Alfredo del Mazo y Boulevard Aeropuerto. Sin embargo, la falta de continuidad en el reencarpetamiento ha dejado extensos tramos con superficie expuesta, lo que facilita la dispersión de polvo con el tránsito vehicular y las ráfagas de viento.
Este escenario ha transformado el entorno urbano: el polvo se deposita de forma constante en viviendas, negocios y mobiliario urbano, generando inconformidad entre quienes habitan o trabajan en estas zonas.
Vecinos alertan por afectaciones a la salud
Habitantes de colonias como Las Flores, San Lorenzo Tepaltitlán, La Magdalena Otzacatipan y San Mateo Otzacatipan reconocen la necesidad de modernizar las vialidades, pero señalan que el avance lento de las obras ha prolongado las molestias más allá de lo esperado.
La preocupación principal gira en torno a la salud respiratoria, especialmente en un valle donde la calidad del aire ya representa un reto ambiental. Vecinos reportan la presencia constante de polvo al interior de sus hogares, incluso con puertas y ventanas cerradas, lo que ha obligado a modificar rutinas diarias.
El impacto no se limita a los hogares. Pequeños negocios ubicados sobre estas avenidas enfrentan una reducción en sus ventas, ya que la suciedad constante desincentiva la llegada de clientes. Restaurantes, locales de comida rápida y comercios de consumo diario reportan que las labores de limpieza resultan insuficientes ante la cantidad de polvo que se genera durante el día.
Para muchos comerciantes, mantener las puertas cerradas no ha sido una solución efectiva, lo que se traduce en mayores gastos y menor flujo de clientes.
Las obras forman parte de una estrategia conjunta entre el Gobierno del Estado de México, autoridades municipales y el gobierno federal, con la meta de fortalecer la infraestructura vial de cara al Mundial de 2026. El plan contempla una inversión millonaria orientada a mejorar la movilidad, la seguridad vial y la imagen urbana.
Aunque los beneficios se proyectan a mediano y largo plazo, el impacto inmediato se vive a nivel de calle. Vecinos valoran que las intervenciones vayan más allá del bacheo superficial, pero insisten en que se requiere mayor agilidad en los trabajos y medidas para mitigar el polvo mientras concluye el reencarpetamiento.
En conclusión, las autoridades han exhortado a los automovilistas a extremar precauciones, respetar la señalización y utilizar rutas alternas. No obstante, para residentes y comerciantes el llamado principal es claro: acelerar el ritmo de las obras y aplicar acciones que reduzcan la contaminación por polvo, mientras la modernización vial prometida se concreta en Toluca.







