La presidenta afirma que el proyecto busca proteger a las audiencias y no limitar la libertad de expresión; la CIRT pide ajustes para evitar interpretaciones discrecionales
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que los nuevos lineamientos para la protección de los derechos de las audiencias representen un mecanismo de censura contra los medios de comunicación. La mandataria aseguró que el proyecto aún no ha sido aprobado de forma definitiva y permanece en consulta pública hasta el próximo 21 de agosto.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum respondió a las críticas surgidas tras la presentación de las disposiciones derivadas de la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, insistiendo en que el objetivo es garantizar el derecho de la ciudadanía a recibir información, no restringir contenidos.
Sheinbaum: “No hay censura ni la habrá”
La mandataria desestimó versiones que señalaban que el gobierno pretendía controlar los contenidos difundidos por radio y televisión.
“Es absolutamente falso. No hay censura ni va a haber censura en la ley”, sostuvo.
Explicó que los lineamientos fueron publicados únicamente para recibir opiniones de concesionarios, especialistas, organizaciones civiles, académicos y ciudadanía antes de su emisión definitiva.
Según indicó, la legislación aprobada meses atrás establece que la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) debe elaborar reglas que permitan hacer efectivos los derechos de las audiencias, por lo que el documento actualmente difundido forma parte de ese proceso legal.
La CIRT respalda la consulta, pero plantea preocupaciones
Las declaraciones de Sheinbaum surgieron luego de que la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) emitiera un posicionamiento en el que reconoció que no percibe una intención de censurar contenidos, aunque expresó inquietudes sobre algunos aspectos del proyecto.
Entre las principales observaciones planteadas por el organismo destacan:
- Posibles definiciones ambiguas que podrían generar interpretaciones discrecionales.
- Riesgo de intervención gubernamental en decisiones relacionadas con contenidos informativos.
- Multas consideradas excesivas para concesionarios.
- Necesidad de fortalecer los mecanismos de autorregulación.
- Solicitud para impedir que se presenten denuncias anónimas que pudieran utilizarse como mecanismo de presión contra periodistas y comunicadores.
La CIRT anunció que presentará una postura formal durante el periodo de consulta pública.
¿Qué contemplan los nuevos lineamientos?
El proyecto presentado por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones busca establecer reglas para los concesionarios de radio y televisión abierta, televisión de paga, audio restringido y programadores.
Entre las principales obligaciones propuestas se encuentran:
- Garantizar el derecho de las audiencias a recibir información veraz y oportuna.
- Diferenciar claramente la información de las opiniones.
- Identificar de forma visible los contenidos publicitarios.
- Garantizar el derecho de réplica.
- Fortalecer la accesibilidad para personas con discapacidad.
- Contar con códigos de ética.
- Designar personas defensoras de las audiencias.
Asimismo, plantea un procedimiento para atender quejas ciudadanas relacionadas con posibles violaciones a estos derechos.
Solo aplica para radio y televisión
La presidenta reiteró que las disposiciones no incluyen a la prensa escrita ni a las plataformas digitales, por lo que únicamente regulan a los concesionarios de radio y televisión conforme al marco legal vigente.
El periodo de consulta pública permanecerá abierto hasta el 21 de agosto, fecha en la que las observaciones recibidas serán analizadas antes de elaborar la versión definitiva de los lineamientos.
Debate entre regulación y libertad de expresión
El tema ha reabierto el debate sobre el equilibrio entre la protección del derecho a la información y la preservación de la libertad editorial de los medios de comunicación.
Mientras el Gobierno federal sostiene que las nuevas reglas buscan fortalecer los derechos de las audiencias sin limitar la libertad de expresión, representantes del sector consideran necesario revisar diversos puntos para evitar que futuras interpretaciones permitan una intervención indebida sobre los contenidos informativos.
La libertad de expresión es uno de los pilares de cualquier democracia, pero también lo es el derecho de las personas a recibir información clara, diferenciada y responsable. El desafío consiste en encontrar un equilibrio donde ninguna de esas libertades anule a la otra.
La pregunta que queda sobre la mesa es inevitable: ¿cómo proteger el derecho de las audiencias sin abrir la puerta a mecanismos que puedan interpretarse como control sobre los medios? La respuesta no solo corresponde al gobierno o a las empresas de comunicación, sino también a una ciudadanía que exige información libre, pero también veraz y de calidad.







