El SMN pronostica lluvias de hasta 150 milímetros en algunas regiones, tormentas eléctricas y fuertes rachas de viento; mientras el norte del país continuará enfrentando temperaturas muy elevadas.
México tendrá un fin de semana marcado por contrastes extremos en el clima. Mientras una masa de aire frío interactúa con otros sistemas atmosféricos sobre el Golfo de México y favorece lluvias intensas en distintos estados, otras regiones del país mantendrán temperaturas muy elevadas.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), durante este viernes 18 de septiembre se prevén precipitaciones intensas, actividad eléctrica y rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora en algunas zonas.
El escenario meteorológico será resultado de la interacción de un canal de baja presión, una vaguada en niveles altos de la atmósfera y una masa de aire frío sobre el Golfo de México.
Las condiciones podrían generar acumulaciones importantes de agua, descargas eléctricas y, en determinadas regiones, caída de granizo.
¿Dónde lloverá más este viernes?
El pronóstico contempla lluvias muy fuertes con puntuales intensas, de 75 a 150 milímetros, en regiones de Veracruz, Oaxaca, Chiapas y Tabasco.
También se esperan lluvias fuertes con puntuales muy fuertes, de 50 a 75 milímetros, en zonas de:
- Chihuahua.
- Durango.
- Sinaloa.
- Nayarit.
- Tamaulipas.
- San Luis Potosí.
- Puebla.
Las precipitaciones podrían estar acompañadas de tormentas eléctricas y granizo, además de provocar encharcamientos, inundaciones en zonas bajas y aumento en los niveles de ríos y arroyos.
En las regiones donde se registren las lluvias más intensas, las autoridades recomiendan mantenerse atentos a los avisos meteorológicos y evitar cruzar corrientes de agua, especialmente durante tormentas.
El viento también será protagonista. Para el Istmo y Golfo de Tehuantepec se pronostican rachas de entre 50 y 70 km/h, condiciones que pueden representar riesgo para árboles, anuncios, estructuras ligeras y actividades marítimas.
La masa de aire frío, sin embargo, no significa que México entero vaya a experimentar un descenso generalizado de temperaturas. El propio pronóstico mantiene ambiente caluroso a muy caluroso en buena parte del norte, el litoral del Pacífico y la península de Yucatán.
El clima seguirá contrastando entre frío, lluvia y calor
Para el sábado, el panorama continuará siendo variable.
El monzón mexicano, canales de baja presión, vaguadas en niveles altos y condiciones de inestabilidad atmosférica favorecerán lluvias y chubascos en regiones del noroeste, norte, oriente, centro y sur del país.
Además, una nueva onda tropical se aproximará a la península de Yucatán, aumentando las posibilidades de precipitaciones en esa región.
El pronóstico también contempla la posible formación de una zona de baja presión con potencial ciclónico al suroeste de las costas de Jalisco y al sur de Baja California Sur. Su circulación podría incrementar la probabilidad de lluvias en Baja California Sur y otros puntos del occidente mexicano.
Para los siguientes días se mantiene especial atención en Chihuahua, Sinaloa, Oaxaca y Chiapas, donde se prevén lluvias puntuales intensas dentro del periodo de pronóstico.
Mientras tanto, continuará el ambiente caluroso a muy caluroso en diferentes zonas del norte del país, así como en entidades del Pacífico y la península de Yucatán.
Opinión Notidex: septiembre vuelve a demostrar que el clima no entiende de calendarios
El pronóstico de este fin de semana deja una imagen que cada vez resulta más familiar: en México pueden convivir lluvias torrenciales, vientos fuertes y temperaturas muy elevadas a cientos de kilómetros de distancia.
Por eso conviene tener cuidado con los titulares que hablan de una masa de aire frío como si todo el país fuera a congelarse. El fenómeno afecta de manera diferente a cada región y, en este caso, el propio SMN mantiene condiciones de calor extremo en diversos estados.
Lo que sí merece atención son las precipitaciones intensas.
Cuando se pronostican hasta 150 milímetros de lluvia, el riesgo no está únicamente en mojarse durante el trayecto. Las precipitaciones pueden generar inundaciones, deslaves, reducción de visibilidad y afectaciones en carreteras y zonas urbanas.
La pregunta para las autoridades es inevitable: ¿están realmente preparadas las ciudades y comunidades que cada temporada enfrentan inundaciones para responder cuando llegan lluvias de esta intensidad?
Y para los ciudadanos también existe una responsabilidad: ¿seguimos viendo el pronóstico del tiempo únicamente para decidir si llevamos paraguas, o comenzamos a utilizarlo para tomar decisiones de seguridad?
En un país donde el mismo fin de semana puede tener lluvias intensas en el sur, fuertes vientos en el sureste y temperaturas muy elevadas en el norte, consultar el pronóstico antes de viajar, conducir o realizar actividades al aire libre ya no debería ser una costumbre ocasional.
El clima puede cambiar rápidamente. La prevención también debería hacerlo.







