Exigen justicia para las víctimas de transfeminicidio y el reconocimiento de sus derechos

Marcha-transfeminicidios-Toluca
Marcha-transfeminicidios-Toluca

En una emotiva manifestación que recorrió las principales calles del centro de Toluca, un grupo de activistas y miembros de la comunidad trans exigieron justicia por los transfeminicidios ocurridos en la capital del Estado de México. La protesta estuvo marcada por banderas que combinaban los colores azul, blanco y rosa, símbolos de la comunidad transgénero, que ondearon con fuerza mientras los manifestantes clamaban por el respeto y la dignificación de sus derechos.

Uno de los temas principales de la marcha fue la denuncia sobre la falta de tipificación del transfeminicidio en el Estado de México. A pesar de la creciente violencia que enfrenta la comunidad trans, este tipo de crímenes aún no cuenta con un marco legal específico para ser castigados. Sharon Hernández, integrante del colectivo Realitrans A.C., hizo un llamado urgente al Congreso mexiquense para que analice y apruebe una ley que garantice justicia para las víctimas de transfeminicidio.

“En el Estado de México no existe una ley que castigue los transfeminicidios. Los derechos que hemos obtenido han sido ganados a base de muchas muertes y sufrimiento”, expresó Hernández durante la manifestación.

La activista recordó que la lucha por los derechos trans es un proceso largo y doloroso, y que aún queda mucho por hacer para asegurar la seguridad y bienestar de la comunidad.

Un momento clave de la marcha fue la exigencia de justicia para Karen, una mujer trans que fue asesinada en 2022 en el Paseo Tollocan, en Toluca. Karen, quien ejercía el trabajo sexual, fue asesinada por un hombre que le disparó mientras se encontraba en la zona.

“Cuando llegamos ya era tarde, y no pudimos hacer nada por ella”, recordó Sharon Hernández, visiblemente afectada.

El caso de Karen ha desatado una serie de debates sobre la forma en que el sistema judicial mexicano aborda estos crímenes. Aunque el presunto responsable se encuentra detenido, se le concedió un amparo para ser juzgado por homicidio, y no por transfeminicidio, lo que podría resultar en una condena más leve. “Queremos que se le juzgue como transfeminicidio, aunque sabemos que este delito no está tipificado en el Estado de México”, dijo Hernández, haciendo un llamado a las autoridades para que se garantice un castigo justo.

La manifestación también sirvió como plataforma para denunciar la invisibilización de los crímenes contra la comunidad trans en el Estado de México. Hernández recordó otro caso trágico, el asesinato de Monse en 2018, ocurrido en Boulevard Aeropuerto de Toluca. A pesar de la violencia extrema que sufrió Monse, las investigaciones fueron mínimas, y las personas cercanas a ella fueron criminalizadas, lo que impidió que el caso avanzara judicialmente.

“Los transfeminicidios en el Estado de México son crímenes invisibilizados, archivados y olvidados”, lamentó Hernández.

Además, señaló que los casos de violencia contra personas trans no solo son frecuentes en Toluca, sino que se replican en todo el territorio mexiquense, donde las autoridades minimizan estos crímenes y no toman las medidas necesarias para investigar y castigar a los responsables.

La marcha no solo fue una demanda de justicia para las víctimas de transfeminicidio, sino también una protesta por la falta de respeto y reconocimiento a los derechos de la comunidad LGBT+ en el Estado de México. Los manifestantes exigieron al Congreso Local que apruebe iniciativas que actualmente se encuentran “congeladas” y que garanticen una legislación que proteja los derechos humanos de las personas trans y del colectivo LGBT+ en general.

Entre las demandas más destacadas se encontraba el derecho a vivir sin violencia física, psicológica, económica, sexual, matrimonial o reproductiva, así como el derecho a decidir sobre la identidad de género, el cuerpo y la sexualidad sin temor a discriminación. También se exigió la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral, la educación y el acceso a servicios de salud sin prejuicios o estigmatización.

Uno de los lemas más emotivos de la protesta fue: “Cada niña trans merece crecer libre y con amor y apoyo”. Esta frase resonó entre los asistentes como un llamado a la inclusión y el respeto hacia las generaciones más jóvenes de la comunidad trans, quienes enfrentan enormes retos y prejuicios desde una edad temprana.

En conclusión, la marcha en Toluca no solo fue un grito de protesta, sino también un llamado a la acción. La comunidad trans y el colectivo LGBT+ exigen un Estado de México donde los derechos humanos sean respetados sin distinción de identidad de género o sexualidad. La lucha por la justicia para las víctimas de transfeminicidio y el reconocimiento de los derechos de la comunidad trans continúa siendo una prioridad, y los activistas insisten en que las autoridades deben actuar con urgencia para garantizar un futuro más inclusivo y seguro para todos.

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