Los gatos negros no son de mala suerte: la UNAM explica por qué su color les da una ventaja natural

gato negro
gato negro

Investigadores de la UNAM explicaron que los gatos negros no traen mala suerte. Su color oscuro les brinda mayor protección contra los rayos UV y reduce el riesgo de algunas enfermedades en la piel.


Los gatos negros no son de mala suerte: la UNAM revela que su color los protege del sol

Durante siglos, los gatos negros han cargado con supersticiones que los relacionan con la mala suerte, la brujería y los malos presagios. Sin embargo, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aseguran que la ciencia cuenta una historia muy distinta: su característico pelaje oscuro representa una ventaja biológica que les ayuda a protegerse de la radiación solar.

De acuerdo con académicos de la máxima casa de estudios, el color negro en estos felinos está asociado con una mayor concentración de melanina, un pigmento que funciona como una barrera natural frente a los rayos ultravioleta (UV).

¿Por qué los gatos negros resisten mejor la radiación solar?

Los especialistas explican que el color del pelaje de un gato depende del tipo de melanina presente en su organismo.

Mientras la feomelanina produce tonalidades claras, rojizas, amarillas o anaranjadas, la eumelanina es responsable de los colores oscuros como el negro, gris y marrón.

En los gatos negros predomina este último pigmento, lo que no solo determina su apariencia, sino que también les proporciona una mayor protección frente a la exposición solar.

Gracias a ello, presentan un menor riesgo de desarrollar ciertos problemas dermatológicos relacionados con la radiación UV, especialmente en zonas sensibles del cuerpo.

Sus mucosas también reciben mayor protección

Los investigadores señalaron que las mucosas de los gatos negros, como la nariz, los párpados y otras áreas con poca cobertura de pelo, suelen estar mejor protegidas que las de los gatos con colores claros.

Aunque las enfermedades de la piel pueden pasar desapercibidas por el abundante pelaje, las mucosas permiten detectar rápidamente posibles problemas de salud.

Un gato sano generalmente presenta encías y tejidos internos de un color rosa brillante. Si estas áreas adquieren tonos amarillos, azulados, morados, muy rojos o excesivamente pálidos, es recomendable acudir con un médico veterinario, ya que podrían ser señales de anemia, golpes de calor o enfermedades hepáticas.

Un gen especial y una mejor visión nocturna

La publicación de la UNAM también explica que el color negro está relacionado con el denominado gen “no agutí”, responsable de la pigmentación uniforme del pelaje.

Además, muchos gatos negros poseen ojos amarillos o dorados que favorecen una mejor captación de luz durante la noche, característica que incrementa su capacidad para desplazarse y cazar en condiciones de poca iluminación.

Un mito que la ciencia desmiente

Las creencias que asocian a los gatos negros con la mala suerte surgieron principalmente durante la Edad Media, cuando fueron vinculados con supuestas prácticas de brujería.

Con el paso de los siglos, esa imagen se mantuvo en la cultura popular, provocando incluso que hoy en día estos felinos sean adoptados con menor frecuencia que otros gatos.

No obstante, especialistas recuerdan que no existe ninguna evidencia científica que respalde esas supersticiones y destacan que, por el contrario, sus características genéticas representan ventajas adaptativas importantes para su salud.


Hermosos seres de caracter tierno e independiente

Durante siglos juzgamos a los gatos negros por el color de su pelaje, cuando la ciencia demuestra que precisamente esa característica los hace más resistentes y mejor adaptados.

¿Cuántas veces hemos rechazado o etiquetado a alguien por su apariencia, sin detenernos a descubrir el verdadero valor que lleva por dentro?

¡Únete a nuestro grupo de WhatsApp y recibe GRATIS las noticias más importantes directo en tu celular!