Fitch advierte que los precios de las casas y departamentos seguirán creciendo por encima de la inflación
Ciudad de México.– Comprar una vivienda en México podría resultar más costoso durante 2026. Las estimaciones de la calificadora Fitch Ratings apuntan a que los precios de las casas y departamentos registrarán un incremento de entre 7 y 8 por ciento este año, impulsados principalmente por una oferta insuficiente frente a una demanda que continúa mostrando resistencia.
De acuerdo con el Global Housing and Mortgage Outlook 2026, elaborado por Fitch, el mercado inmobiliario mexicano mantiene un desequilibrio que dificulta una reducción significativa en los precios de la vivienda.
Aunque el aumento previsto sería menor al observado durante los años de mayor crecimiento, la calificadora considera que el comportamiento del mercado continuará colocando a la vivienda por encima del ritmo de inflación.
Construir vivienda sigue siendo más caro
Uno de los principales obstáculos para incrementar la disponibilidad de viviendas en México son los costos asociados con la construcción. El encarecimiento de materiales y mano de obra limita la capacidad de los desarrolladores para iniciar nuevos proyectos, particularmente aquellos dirigidos a sectores de menores ingresos.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que durante 2025 el Producto Interno Bruto de la construcción tuvo un crecimiento de apenas 3.01 por ciento.
La presión sobre los costos también continuó durante 2026. Hasta mayo, los precios de los materiales utilizados en la construcción registraron un aumento anual de 4.84 por ciento, mientras que la mano de obra avanzó 5.38 por ciento.
En contraste, el arrendamiento de maquinaria presentó un incremento mucho menor, de apenas 0.11 por ciento.
A este escenario se suman las posibles repercusiones que puedan generar las negociaciones relacionadas con el T-MEC, particularmente sobre algunos materiales utilizados por la industria de la construcción.
Hipotecas caras también frenan al mercado
El encarecimiento de la vivienda ocurre en un contexto en el que las tasas de interés hipotecarias continúan representando una barrera para una parte de los compradores.
Fitch señala que la capacidad de pago de los hogares permanece bajo presión, situación que puede limitar la contratación de nuevos créditos para adquirir una propiedad.
Esto genera un efecto doble en el mercado: mientras los precios de las viviendas continúan aumentando, las condiciones de financiamiento dificultan que más personas puedan acceder a una hipoteca.
La menor generación de créditos también podría repercutir en la actividad financiera relacionada con las hipotecas y en la emisión de instrumentos respaldados por estos préstamos.
Vivienda aumentó 8.9% durante 2025
El comportamiento reciente del mercado ayuda a dimensionar el escenario previsto para este año.
Información de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) señala que el Índice Nacional de Precios de la Vivienda registró un incremento de 8.9 por ciento durante 2025.
Para el primer trimestre de 2026, el indicador presentó un crecimiento anual de 8.7 por ciento, todavía por encima del rango que Fitch proyecta para el cierre del año.
A pesar de estos incrementos, el mercado ya se encuentra por debajo de los niveles registrados durante 2022 y 2023, cuando los precios de la vivienda aumentaron 10.4 y 10.06 por ciento, respectivamente.
La desaceleración coincide con una moderación de la inflación general respecto a los niveles registrados en esos años.
Gobierno busca aumentar la oferta de vivienda accesible
Frente al déficit habitacional y los elevados costos, las políticas públicas podrían desempeñar un papel relevante durante los próximos años.
Entre las medidas anunciadas por el Gobierno federal se encuentra la transformación del modelo de operación del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), con una mayor participación en la construcción y desarrollo de viviendas dirigidas a trabajadores de menores ingresos.
Fitch considera que estas medidas podrían contribuir a recuperar gradualmente la oferta de vivienda en México en el mediano plazo, aunque su impacto dependerá de que los programas puedan implementarse de manera efectiva.
Por ahora, el panorama apunta a que quienes busquen comprar una casa en México durante 2026 deberán enfrentar una combinación de precios elevados, financiamiento costoso y una oferta que todavía no logra crecer al ritmo de la demanda.







