La ENVIPE 2026 reportó una reducción estadísticamente significativa tanto en la incidencia delictiva como en la victimización durante 2025. Sin embargo, 90% de los adultos mexiquenses todavía considera inseguro vivir en la entidad.
El Estado de México registró una reducción de 15.5% en la incidencia delictiva durante 2025, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La tasa pasó de 48 mil 426 delitos por cada 100 mil habitantes en 2024 a 40 mil 915 en 2025.
Pero el descenso no se limitó al número de delitos. La encuesta también encontró una reducción en la cantidad de personas que fueron víctimas de algún ilícito.
La tasa de victimización disminuyó de 34 mil 851 a 31 mil 889 víctimas por cada 100 mil habitantes, lo que representa una caída de 8.5%.
INEGI señala que ambas variaciones son estadísticamente significativas, por lo que los resultados muestran una disminución que va más allá de una simple fluctuación estadística.
Menos delitos y menos víctimas: ¿qué significa realmente?
Hay una diferencia fundamental entre ambos indicadores.
La incidencia delictiva contabiliza los delitos que experimentó la población, mientras que la victimización se refiere a las personas que fueron víctimas.
Esto significa que una misma persona puede sufrir más de un delito durante el periodo analizado. Por ejemplo, alguien podría ser víctima de un robo y posteriormente enfrentar una extorsión. En ese caso existirían dos delitos, pero una sola víctima.
Por ello, que ambos indicadores hayan disminuido resulta particularmente relevante.
En términos de las tasas reportadas, el Estado de México tuvo una reducción de 7 mil 511 delitos por cada 100 mil habitantes respecto de 2024 y una disminución de 2 mil 962 víctimas por cada 100 mil habitantes.
La fotografía, al menos en este punto, es favorable.
Edomex mejora más que el promedio nacional
La comparación con el resto del país permite dimensionar mejor el resultado.
A nivel nacional, la tasa de incidencia delictiva pasó de 34 mil 918 delitos por cada 100 mil habitantes en 2024 a 34 mil 442 en 2025.
La reducción nacional fue de apenas 1.4% y, según INEGI, no alcanzó significancia estadística.
En el Estado de México, en cambio, el descenso fue de 15.5% y sí resultó estadísticamente significativo.
La diferencia es considerable.
Sin embargo, existe otro dato que obliga a evitar triunfalismos: pese a la reducción, la entidad todavía registró una de las tasas de victimización más elevadas del país.
En 2025 fueron 31 mil 889 víctimas por cada 100 mil habitantes, frente a un promedio nacional de 23 mil 473.
Es decir, el Estado de México mejoró respecto de su propio resultado anterior, pero todavía se encuentra por encima de la media nacional.
El dato que contradice al optimismo: 90% se siente inseguro
La otra mitad de la historia aparece cuando INEGI pregunta a los mexiquenses cómo perciben su entorno.
Entre febrero y abril de 2026, 90% de la población adulta del Estado de México consideró inseguro vivir en la entidad.
Se trata de la proporción más alta registrada en el país dentro de esta medición.
Morelos alcanzó 88.7%, Tabasco 87.6%, mientras que el promedio nacional se ubicó en 74%.
La contradicción es evidente:
los delitos bajaron, pero nueve de cada diez adultos mexiquenses todavía sienten que viven en un lugar inseguro.
No necesariamente existe una contradicción estadística. La ENVIPE mide periodos diferentes: la victimización corresponde a hechos ocurridos durante 2025, mientras que la percepción de inseguridad fue captada entre febrero y abril de 2026.
Además, sentirse inseguro no depende exclusivamente de haber sido víctima de un delito.
El miedo puede construirse a partir de experiencias familiares, noticias, hechos ocurridos en la colonia, inseguridad en el transporte público o situaciones observadas cotidianamente.
Una persona puede no haber sufrido un delito y, aun así, evitar salir de noche, modificar sus recorridos o sentir temor al utilizar determinadas zonas.
Una encuesta que mira más allá de las carpetas de investigación
Uno de los aspectos más importantes de la ENVIPE es que no se limita a los delitos que fueron denunciados ante las autoridades.
INEGI entrevista directamente a la población para conocer experiencias de victimización, percepción de inseguridad, desempeño institucional, cifra oculta y costos relacionados con el delito.
Eso permite aproximarse a una realidad que puede quedar fuera de los registros oficiales.
Una carpeta de investigación muestra los casos que llegaron hasta las instituciones de procuración de justicia. Una encuesta de victimización busca conocer también qué ocurrió con quienes nunca denunciaron.
Ese componente resulta especialmente relevante en una entidad donde la confianza en las instituciones y la decisión de denunciar pueden determinar cuánto del fenómeno delictivo termina registrado oficialmente.
El reto para el gobierno de Delfina Gómez
Los resultados representan un argumento favorable para la estrategia de seguridad del gobierno de Delfina Gómez Álvarez, pero también establecen una vara más alta para los próximos años.
Una disminución de 15.5% sería insuficiente si posteriormente los indicadores vuelven a crecer.
La verdadera prueba será determinar si la tendencia puede mantenerse y si la reducción alcanza delitos que impactan directamente en la vida cotidiana de las familias mexiquenses.
Y existe un desafío adicional: cerrar la brecha entre la estadística y la percepción ciudadana.
Porque para una persona que cambia su ruta para evitar una zona peligrosa, deja de utilizar determinado transporte o teme salir de su casa por la noche, una mejora estadística puede parecer distante.
Opinión: bajar los delitos no basta si la gente sigue viviendo con miedo
La ENVIPE 2026 deja una noticia positiva que sería injusto minimizar: en 2025 hubo menos delitos y menos personas víctimas de ellos en el Estado de México.
Además, la caída fue mucho mayor que la observada en el promedio nacional y tuvo significancia estadística.
Pero también deja una advertencia que ningún gobierno debería ignorar.
Nueve de cada diez adultos mexiquenses todavía consideran inseguro vivir en la entidad.
Eso significa que el gobierno no solamente tiene que conseguir que los números continúen bajando. Tiene que lograr que los ciudadanos puedan percibir ese cambio en sus calles, colonias, trabajos, escuelas y trayectos cotidianos.
La seguridad no termina cuando disminuye una tasa.
Termina —o comienza a mejorar realmente— cuando una persona puede caminar por su colonia sin miedo, utilizar el transporte público sin temor y confiar en que, si algo ocurre, encontrará una institución capaz de responder.
La pregunta para las autoridades es inevitable:
¿Cuánto tiempo tendrá que pasar para que la reducción delictiva que ya registra el INEGI se convierta también en una reducción del miedo de los mexiquenses?
Y para la ciudadanía queda otra: ¿qué tendría que cambiar en su colonia o municipio para que usted vuelva a sentirse seguro?
Porque una cosa es que el Estado de México sea estadísticamente menos violento que antes y otra, mucho más difícil, que sus habitantes vuelvan a sentirse seguros al vivir en él.
Datos clave de la ENVIPE 2026
- 15.5%: reducción de la incidencia delictiva en Edomex entre 2024 y 2025.
- 40 mil 915: delitos por cada 100 mil habitantes registrados en 2025.
- 8.5%: disminución de la tasa de victimización.
- 31 mil 889: víctimas por cada 100 mil habitantes en 2025.
- 90%: adultos mexiquenses que consideraron inseguro vivir en la entidad entre febrero y abril de 2026.
- 74%: promedio nacional de percepción de inseguridad.
- 23 mil 473: promedio nacional de víctimas por cada 100 mil habitantes.
- 102 mil 32: viviendas consideradas en el levantamiento nacional de la ENVIPE 2026.
¿Qué tendría que cambiar en tu colonia, municipio o trayecto cotidiano para que realmente volvieras a sentirte seguro?







